Prospectar Futuros

Nuevas formas de planificar futuros en las organizaciones
Por Mariana Ansaldi

Pensamiento ISTEEC #2
Publicado el 6/5/2022 - Año 1 - Mayo de 2022

SOBRE CISNES NEGROS Y RINOCERONTES GRISES
El concepto de «cisne negro» fue acuñado por el filósofo libanés Nassim Taleb. Con él se definen los sucesos sorpresivos y con gran impacto socioeconómico. Son casos atípicos, en los que se destaca la condición de rareza que revisten.

¿Podríamos considerar que el Covid-19 fue un cisne negro? Entiendo que no, porque una pandemia era un acontecimiento con una probabilidad de ocurrencia elevada. Los brotes de SARS en 2004, el H1N1 en 2009, el ébola en 2015, fueron un anticipo de que lo finalmente ocurriría.

Bill Gates en una charla TED de 2015 vaticinó que la «próxima catástrofe global será una pandemia causada por un virus altamente infeccioso y contra el cual no estaríamos listos para luchar». En mayo de 2018 la OMS y el Banco Mundial crearon la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación como respuesta al peligro concreto de una era de brotes de alto impacto y de propagación rápida.
En este breve racconto puede advertirse que la pandemia del 2020 no era un hecho absolutamente imprevisible, ni atípico.

Pero si la pandemia de Covid-19 no es un cisne negro, ¿Qué es? El concepto desarrollado por la analista estadounidense Michele Wucker del «rinoceronte gris» puede explicar mejor el fenómeno. Así se caracterizan a los sucesos o eventos de extremo riesgo que, aunque resultan predecibles, no son enfrentados a tiempo. Esa es la clave para proyectar.

NUEVAS FORMAS DE PROYECTAR FUTUROS
Estos tiempos de grandes incertidumbres, alta complejidad, aparente caos y de contextos que están en transformación, deben ser nuestra excusa para ampliar la mirada y explorar futuros posibles. Urge desaprender las formas habituales que tenemos de pensar el futuro -sobre todo narrativas y estructuras- y des-pensar, las creencias limitantes de lo venidero para así aprender nuevas miradas y paradigmas.

Es fundamental entender que los futuros son plurales. Apostar por un único escenario, ya sea desde el punto de vista de tu organización, o el de nuestra sociedad, es un suicidio en los tiempos en que vivimos.

Albert Einstein dijo «Necesitamos nuevas formas de pensar para hacer frente a los problemas generados por las viejas formas de pensar». Tenemos que entrenarnos en habilidades para trabajar con futuros que involucren una visión tendiente a lo complejo, sistémico, multidimensional -con una dinámica del todo-.

Las organizaciones inevitablemente deben asociarse a la mentalidad de cambio permanente. Ampliar sus horizontes hacia la organización en red, con valores como la colaboración, la transparencia, la creatividad, la participación, la valoración del talento y el compromiso se vuelve esencial para su subsistencia.

PROSPECTIVA
Podemos entenderla como la capacidad de mirar hacia adelante, de mirar al futuro, pero con actitud de construirlo. Es que aquél no está ni definido, ni escrito, ni determinado. El futuro se está por hacer y es un espacio abierto que espera la acción de las personas para alcanzar lo deseado.
En lo organizacional es necesario derrotar los paradigmas obsoletos del pasado y prepararse para lo imprevisto. Así como también ampliar el contexto, ejercitar la intuición y promover la creatividad y la inteligencia colectiva. Todas estas son herramientas útiles para conducir desde el futuro, innovando el presente.

Atreverse a simular y construir el futuro nos ayudará a interpelar lo que la organización está haciendo y la forma en cómo lo está haciendo. Es allí donde aparece la prospectiva como estilo para construir el futuro deseado y posible, lo que constituye un basamento fundamental de la gestión.

La prospectiva debe integrarse e interrelacionarse con la planificación y la estrategia para construir una sólida herramienta capaz de soportar los avatares del hoy. Encontramos así: Lo prospectivo como diseño del futuro, anticiparnos para esclarecer la acción, ver de lejos, largo y profundo; la visión global, voluntaria y a largo plazo, se impone para dar sentido a la acción. La planificación como el plan y los medios necesarios para alcanzar un objetivo determinado y la estrategia, entendida como aquellas rutas para realizarlo, como las reglas de conducta de un actor que nos permitan conseguir sus objetivos y su proyecto.•